NY sigue la regla 'una mordida' — pero es más fácil de probar de lo que suena.
Petrone v. Fernandez (2008) confirmó la regla de propensión vicios de NY: la responsabilidad estricta solo aplica si el dueño sabía o debía saber que el perro tenía propensiones vicios. Pero las 'propensiones vicios' incluyen gruñidos, embestidas a extraños, pellizcos previos (sin romper piel), ser mantenido como 'perro guardián,' o ser entrenado para atacar — no solo mordeduras previas. Buscamos esta evidencia.